Esperas

2008 Febrero 14
by Nidia

Ella tenía un problema.

Tenia una gran paciencia.

Los tiempos de espera no le molestaban. Si tenía que esperar horas en la parada del colectivo, nunca se desesperaba. Ni hablar de las veces que llamaba a la telefónica y en vez de la operadora la recibía el tono ocupado, llamaba una y otra vez pacientemente hasta que le atendía la máquina contestadora, para hacerla esperar 1 hora más. Silenciosa, aguardaba a ser atendida, escuchando las canciones repetitivas de la publicidad de la compañía. Las citas médicas eran todo un acontecimiento para ella. Programaba una cita cada semana y llegaba media hora antes de su cita para poder esperar una hora o mas. Devoraba novelas enteras en sus lapsos de espera. Escribía cartas a parientes lejanos para esperar recibir respuestas que siempre solían ser meses de espera. Esperaba llegar a su destino durante largas horas en colectivo, taxi y tren.

Hasta que se dio cuenta de que era fanática de las esperas. Espero horas, días, meses y largos años simulacros de retornos y miles de utopías sin recriminaciones ni enfados.

Esperaba tranquilamente esperanzada. Mas su mayor espera nunca se concretó. Esperaba poder esperar. No se percató que alguien esperaba que ella se diera cuenta de que la estaban esperando.

Triste y en soledad la esperaba la Muerte.

Todavía no hay comentarios

Escribe un comentario

Nota: Puede usar XHTML básico en sus comentarios. Su dirección de correo electrónico nunca será publicada.

Subscripción al comentario vía RSS