De regreso
Vuelvo de mis vacaciones bien merecidas. Me fui dos lindas semanas a visitar a mi familia, a quienes no veía desde hacía casi dos años. Me sorprendí lo mucho que cambian las cosas en ese lapso. Encontré cambios grandes en mi hermanito menor. En los niños se notan mas los cambios de crecimiento, por supuesto. En mi madre también note cambios y por mi padre pareciera que no pasan los años…
Encontré grandes cambios en la ciudad. Ha crecido mucho en su extensión y en sus comercios. Me sorprendió ver que algunas cosas desaparecieron, como la Plaza de Toros Monumental y un supermercado que creo que mas bien le cambiaron el nombre. Sinceramente no puedo evitar pensar que hay ciertas cosas que va a ser dificil que cambien en mi país. Las costumbres, el machismo, la política, la corrupción… Antes de irme vi a los verdes uniformados que acababan de llegar. Convoys del ejército mexicano se encuentran “cuidando” las calles. Me dio tristeza no saber bien porqué me da miedo ver al ejército… me da verguenza no poder explicarme porque es necesaria esa medida.
Lloré un poco en el avión, por esas sensaciones encontradas… pues aún no se cuando sea mi próxima visita a México…
Es dificil cuando se ven ese tipo de cosas y uno no puede encontrar explicacion, pero a veces no existe una explicacion para ello. Pero yo creo que ud lloro porque una vez mas se alejo de su hogar.
Ese tipo de viajes siempre dejan esas sensaciones encontradas.
Eso sí, creo ciertamente será difícil, pero se pueden cambiar muchas cosas en México para bien.