De escritos descritos
Cuando comienzo a escribir a veces me cuestiono un par de cosas. ¿Qué tan libre soy al escribir sobre situaciones impersonales? ¿Cuán fácil se pueden otros reflejar en mis descripciones y escritos? Cuando escribimos de situaciones ajenas a nuestra vida, son importantes los límites que nos impongamos en manera de describir las situaciones/sucesos ya que este método determinará la forma de su interpretación. Me ha pasado en ocasiones cuando he tratado de describir en relatos o escritos algunos eventos ajenos que me parecieron interesantes, que me he limitado o frenado; no por temor a que sean malinterpretados, sino porque he sentido una limitación sencilla: el hecho es ajeno a mi persona. Y no escribo. No le pasa así a escritores profesionales y menos a cientos de escritores de blogs, remunerativos o no, que han logrado describir esas situaciones ajenas a su persona y vincular a otros a una interpretación personal.
El éxito de poder escribir sobre situaciones ajenas, se manifiesta en esa manipulación de las palabras y las situaciones a su favor, hace que uno sienta deseos de poder describir en forma similar. Lograr ese apropiamiento de las situaciones no es malicioso sino muy productivo para todos. El logro está en poder ver escrito lo que precisamente necesitábamos leer.
Uno se siente reflejado considerablemente en las descripciones o ve reflejados a otros en ellos y cuando uno sonríe o llora en algo que otros han escrito, el escritor ha recibido su gratificación.
Muchos escritores de blogs consiguen dichas gratificaciones porque escriben con gusto, por placer, sin limitaciones, sin pensar en qué pensarán o dirá la gente… necesitan describir situaciones propias y ajenas, sentir el gusto de saber expresar lo necesario.
Hay que intentar de escribir sin limitaciones, ordenar las ideas, encontrar las justas palabras que describan y descubran a muchas personas.